Abstract
Aspergillus flavus is an imperfect filamentous fungus that is an opportunitic pathogen causing invasive and non-invasive aspergillosis in humans, animals, and insects. It also causes allergic reactions in humans.
A. flavus infects agricultural crops and stored grains and produces the most toxic and potent carcinogic metabolites such as aflatoxins and other mycotoxins. Breakthroughs in
A. flavus genomics may lead to improvement in human health, food safety, and agricultural economy. The availability of
A. flavus genomic data marks a new era in research for fungal biology, medical mycology, agricultural ecology, pathogenicity, mycotoxin biosynthesis, and evolution. The availability of whole genome microarrays has equipped scientists with a new powerful tool for studying gene expression under specific conditions. They can be used to identify genes responsible for mycotoxin biosynthesis and for fungal infection in humans, animals and plants.
A. flavus genomics is expected to advance the development of therapeutic drugs and to provide information for devising strategies in controlling diseases of humans and other animals. Further, it will provide vital clues for engineering commercial crops resistant to fungal infection by incorporating antifungal genes that may prevent aflatoxin contamination of agricultural harvest.
Aspergillus flavus es un hongo filamentoso imperfecto y patógeno oportunista capaz de causar aspergilosis invasoras y no-invasoras en humanos, animales e insectos. También causa reacciones alérgicas en humanos.
A. flavus infecta cosechas agrícolas y granos almacenados y produce los metabolitos carcinógenos más tóxicos y potentes, como las aflatoxinas y otras micotoxinas. El conocimiento de la genómica de
A. flavus puede conducir a mejoras en la salud humana, seguridad alimentaria y economía agrícola. La disponibilidad de datos genómicos de
A. flavus abre una nueva era en la investigación en biología fúngica, micología médica, ecología agrícola, patogenia, biosíntesis de micotoxinas y evolución. La disponibilidad de microarrays (matrices) que incluyen el genoma completo ha equipado a los científicos con una nueva y poderosa herramienta para estudiar la expresión génica bajo condiciones específicas. Los microarrays pueden ser utilizados para identificar genes responsables de la biosíntesis de micotoxinas y de la infección fúngica en humanos, animales y plantas. Se espera que la genómica de
A. flavus avance en el desarrollo de fármacos terapéuticos y proporcione información para idear estrategias para el control de las enfermedades humanas y de otros animales. Además, proporcionará pistas clave vitales para diseñar cosechas comerciales resistentes a la infección fúngica al incorporar genes antifúngicos que pueden prevenir la contaminaciónpor aflatoxinas de las cosechas agrícolas.